Para los amigos y compañeros, el mensaje debe ser de activación: la vida es un regalo precioso que debe usarse para el bien. Para los padres, el sermón debe ser un bálsamo de paciencia, recordándoles que el amor que dieron no se pierde, sino que se guarda en las manos del Creador hasta el reencuentro. Conclusión: La Esperanza que no Avergüenza

Basado en la idea de que la calidad del amor pesa más que la cantidad de tiempo.

Ideal para un público joven que busca respuestas sobre el futuro y el sentido de la vida.